
Una duda a medio estallar
una canción no terminada
terminar es mejor que seguir
cuando las penas duelen por demás
de más está decir que mil razones
no son suficientes
para explicarte cuán hondas son las huellas
la historia no contada
sabe gritar en tantos momentos
de silencios
melancólicos, silencios melancólicos
que buscar llegar, estar, permanecer
hasta que ya no soportan más
y los gritos se hacen inevitables
playas y ganas
de correr, de parar
¿y por qué habríamos de callar todo ésto que nos está matando?
(que me está mantando)
y muero, en el sueño
en la noche en que no te tengo
cuando tenerte se transforma
en una deseada necesidad
las miradas ya no queman
o si
y por eso evitamos encontrarnos por error
por eso lo evitas
y lo evito
y lo anelo
esconderse de los sentimientos
no tiene ningun sentido
pero,
¿cuando nos fijamos en el sentido?
maldita razon invensible
te busco y me busco
al mismo tiempo
te encuentro de repente
y me escapo
por cobardia
por orgullo
por mí misma
son estos besos que te guardo,
que te esperan
te desean y te matan
las caricias que no vamos a ser capaces
de rescatar
los bares a los que ya no vamos a volver
en noches de calor
de pasión
cuando hace frió
cuando no
no hace, no siento
te pierdo, me pierdo
te perdí y no me di cuenta
hasta que logré comprender
cuánto dolían
los amaneceres sin tu cuerpo
cuerpos, figuras
entrecruzadas
dos,
uno al mismo tiempo
despertar
y no hacerlo
por miedo, otra vez
a no escucharte
diciéndome "buen día"
cadáveres cubiertos de polvo
cenizas de rosas
encantadas, perdidas
un sin fin de palabras
no dichas
enterradas en baules
de recuerdos sempiternos
millones de eternos abrazos
hundidos en el Mar de los Lamentos
basuritas en el alma
que poco a poco
van formando un nombre
tu nombre
tu
te quieren traer
te quieren llevar,
y olvidarte
y te quieren más que antes
cada lágrima que no resiste
saberte lejano
un amor de madrugada
curar heridas
sanar la vida
terminar el juego
derrotar el miedo
salvar lo nuestro
querernos y odiarnos
a menudo
de rutina
diariamente
por siempre
nunca jamás
ni siquiera hace falta mencionar
un mágico noviembre
ilusiones arrebatadas
por la incertidumbre
de algún futuro
de alguna ausencia
tuya
un escape compulsivo
que no encontró
cómo cruzar
nuestra desesperación
intensamente desesperada
no hubo fuerzas
para un tren sin rumbo, alocado
castillo de papel
castillitos de arena húmeda
¿cuál es el misterioso secreto de tanto encanto?
tus ojos tienen ese brillo
donde me pierdo al amar
este océano de soledad
que me invita a ahogarme
en cada paso que voy dando
ya no espero un final
que selle siquiera con sangre
esta historia de locura
esta loca historia de cariño incomparable
único y abstracto
(pero sobre todo, único)
ya no lo espero
porque sé que si llega
intentaré descontroladamente
cerrarle la puerta
pese a los cuidadosos consejos
de esa gente que sabe, a veces,
más de lo que parece
¿olvidarte? ¿olvidarnos?
¿olvidar parte de mi?
no es respuesta
no es salida
destruirnos
destruirme
alguna vez
alguna vez, tal vez
me iré sin quedarme
me iré como quien se va
es tan lejos pedir
es tan cerca saber que no hay
sinistro delirio
delirio incierto
pero indestructible
que me atrapa inexorablemente
prisión para los días sin retorno
hace ya tanta soledad
que las palabras
se suicidan
te necesito en mis fantasías cotidianas
y podrá, un nuevi ángel, matar tu presente
pero serás inmortal
en mi recuerdo.
. en tus brazos yo sentía que perdía la razón.
Y tampoco todo ésto tiene sentido alguno,
sólo sé que existe.