Es un instante en que tu cabeza hace clik,
una escena,
una frase,
una imagen...
y te ves ahí parada frente a él,
frente al mundo,
frente a vos misma,
y entonces un diluvio de recuerdos alborotados, desordenados,
invade tu pensamiento,
dejándote inmóvil,
en blanco.
Todo pasa por tu mente,
toda tu historia,
esa que no armás,
sino que surge sóla,
por naturaleza,
sin invitación alguna.
Las dudas recorren cada rincón,
impacientes, asustadas, desafiantes, insolentes.
Pero hay una que se distingue de todas...
¿Volvería a elegirlo?
¿qué es la vida sino una serie de locuras inspiradas?
lunes, octubre 11, 2010
Duda.
Fracaso. Cambio.
Muerte. Nuevo Comienzo.
Olvido. Pérdidas.
Soledad. Dolor.
Rutina. Pobreza.
Mentiras. Distancia.
Otra. Ausencia.
Enfermedad. Engaños.
Volver a empezar. Ignorancia.
Infelicidad. Incapacidad.
Tiempo. Vivir.
Muerte. Nuevo Comienzo.
Olvido. Pérdidas.
Soledad. Dolor.
Rutina. Pobreza.
Mentiras. Distancia.
Otra. Ausencia.
Enfermedad. Engaños.
Volver a empezar. Ignorancia.
Infelicidad. Incapacidad.
Tiempo. Vivir.
Después de todo...
¿Qué es el miedo?
Querer. Necesitar. Extrañar.
Te escribo desde otro tiempo,
desde este tiempo que todavía no entiendo demasiado
pero que, evidentemente, es distinto.
Te busco desde otro lugar,
desde esta ahora confundido,
para intentar hallar ese antes que necesito,
que extraño.
Te recuerdo de un pasado que anhelo presente,
pero desde una realidad, distorcionada,
transformada, cambiada,
diferente.
Te miro en un espejo que no cambió lo suficiente,
pero los ojos profundamente humedecidos
contradicen la imagen.
Te persigo en un sueño de esperado reencuentro,
sólo que el despertador me devuelve a este extraño hoy
justo antes de alcanzarte.
Te escribo de nuevo
después de tanto
para preguntarte simple y desesperadamente...
¿dónde estás?
desde este tiempo que todavía no entiendo demasiado
pero que, evidentemente, es distinto.
Te busco desde otro lugar,
desde esta ahora confundido,
para intentar hallar ese antes que necesito,
que extraño.
Te recuerdo de un pasado que anhelo presente,
pero desde una realidad, distorcionada,
transformada, cambiada,
diferente.
Te miro en un espejo que no cambió lo suficiente,
pero los ojos profundamente humedecidos
contradicen la imagen.
Te persigo en un sueño de esperado reencuentro,
sólo que el despertador me devuelve a este extraño hoy
justo antes de alcanzarte.
Te escribo de nuevo
después de tanto
para preguntarte simple y desesperadamente...
¿dónde estás?
Te quiero de vuelta.
martes, octubre 05, 2010
A mamá.
Segundo 5 de octubre.

Pasó otro año más, y yo sigo deseando volver a jugarte un partidito de chinchón, que volvamos a sentarnos en nustro banquito y le robemos caramelos a la tía.
Ya pasaron dos, y todavía esperaba tu llamado el 22.
Pero creéme que seguiré pensándote así, manteniéndote vivo con cada recuerdo.
Bolivar no es lo mismo sin vos.
Nada es lo mismo.
Te adoro, tiíto mío.
Siempre.
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