domingo, abril 27, 2008

hoy.

El tiempo ya no importa.
Las horas pasan y las dejamos correr.
Me hundo en la deliciosa satisfacción
que provocan tus caricias,
me dejo llevar por la pasión
que infunden tus besos,
me pierdo en el maravilloso mundo
que me presenta tu cuerpo.
El dolor y la tristeza se esfuman
cuando la magia de tus palabras
cubre las heridas de esperanza y optimismo.
Las ilusiones cumplen su cometido cuando,
desnudos,
piel a piel,
permitimos que la confianza se apodere de nosotros.
Y juro, y perjuro, corazón,
que no hay cielo más hermoso
que aquél que me reflejan tus ojos cuando me decís: "te amo".
El paraíso, sin duda alguna,
lo alcanzo en tus brazos.

Y hoy no necesito nada más que tu presencia.
Mi amor es tuyo.
Mi felicidad está es tus manos.
Mi sueños llevan tu nombre.


Gracias, por todo, y más.