domingo, noviembre 23, 2008

Que nunca supe lo que era amar
hasta que tus ojos me enseñaron el secreto
y tus caricias las fórmulas fundamentales.
Jamás entendí cuál era el significado de la palabra "juntos"
hasta que tenerte conmigo se convirtió
en una de mis necesidades más hermosas.
Siempre creí que el príncipe azul y el hombre de tu vida
eran simplemente un cuento
pero el sueño de morir a tu lado
me hizo cambiar de parecer.
Muchas veces dudé si la cama podía dar más que sólo placer
hasta que en tus brazos descubrí
que no hay placer más grande que hacer el amor.
Y es verdad, estaba convencida de que la felicidad no existe,
que no sería capaz de entregarle mi corazón a otra persona,
que esas emociones estaban destinadas a pocas personas.

Que nunca supe lo que era amar...
hasta que te conocí.

Que jamás pensé que podía enamorarme
hasta que tus besos me demostraron lo contrario.


Y sé, estoy segura, que recién comprenderé
lo que es sufrir
cuando me digas adiós
y te pierda de nuevo.