viernes, diciembre 26, 2008

aunque...



Y aunque cueste como nada costó antes,
y duela como jamás creíste que algo podía doler...
hay que saber decir adiós.

Por más que sólo desees estar a su lado,
tenés que aprender cuándo se agota el amor.

Aunque él sea tu vida y tu todo...
es tiempo de dejarlo ir.