
Y las cartas no entregadas reclaman protagonismo. Pero hoy les digo que ya no quiero leerlas ni seguir escribiéndolas. Y ya no tengo deseos de contarte una historia perfecta, tan sólo añoro que algún día podamos contar la historia pasada sin sentir tristeza por lo que no fue.
Aquella noche cerré una etapa que no volveré a abrir. Pero esta vez no me estoy mintiendo para defender mi orgullo. Esta batalla la ganó el olvido, y estoy completamende de acuerdo con su victoria.
Mirarte a los ojos sin buscar un horizonte eterno, descubrir que las mariposas no viven para siempre, sentir que el tiempo vuelve a invitarme a jugar.
Y acepto el desafío. La guerra está librada, empezemos a empezar.
Ahora espero un nuevo momento, donde en un suspiro, juntos, despertemos la pasión de nuestro encuentro.
Y te doy la oportunidad de sorprenderme. Y me doy la posibilidad de sorprenderte.
"... Todos los momentos en los que te hice feliz, son los restos de nuestro amor ..."
1 comentario:
Existe un cuento de Kipling que se llama "el cuento más hermoso del mundo", en el que el gran escritor deja como moraleja que no existen los cuentos perfectos... solo nuestros cuentos... con sus fallas y virtudes... o era algo parecido... la verdad no me acuerdo muy bien. Lo leí hace banda :P
nos vemos
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