Hoy no le escribo a una persona.
Le escribo al olvido para decirle que lo tengo en cuenta.
Y también le advierto al pasado que estoy viviendo mi presente, y que ya no quiero su compañía.
Tal vez sea una de esas pocas ocasiones en la que le escribo a la alegría, para rogarle que no me deje de nuevo.
Pensé que iba a ser mucho más difícil no extrañar esa playa. Creí que mi atmósfera de sueños nunca te olvidaría. Pero todavía sigo recibiendo sorpresas.
Hoy el tiempo, que todo lo abandona, que todo lo desteje, me invita a recorrer nuevas rutas plagadas de emociones y desafíos. Y sabe que me encanta.
Y los viejos retratos, que un día fueron la sed de una pasión, me miran con su carga de abandono. Y me rio de ellos.
Poco a poco te iré entregando los pequeños momentos para que los consumas en las alcobas del silencio.
No es que se hayan desgarrado todavía esos viejos papeles que he escrito algún día a la entrada del amanecer. Lo que sucede es que ya no sienten deseo de llegarte.
Aún mi ser restaña las heridas de ese corazón que permanece intacto después de tanta soledad, después de tanta lejanía.
Pero, acreditan especial mención las ganas de salir adelante, que invaden cada parte de mi.
Tal vez creas encontrarme arreglando los ángeles ocultos de nuestros tiempos pasados que todavía permanecen contemplándote en medio de las horas recuperables para nuestro único sueño. Pero que no te extrañe darte cuenta que tan sólo es una simple sombra del ayer.
No es una despedida la que intento. Tampoco significa que te dejé de querer.
No es que el cariño haya muerto. Simplemente, cambió su intensidad.
"La síntesis de nuestra alegría
tal vez la poseemos en un
minuto equivocado..."
Es tiempo de volver a empezar.
Despensarte.
Despensado.
1 comentario:
then it´s time to get going... and get on with your life...
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