responder a tanta magia
de la misma manera
pero basta con escribir
unas simples palabras
para que, al menos, entiendas
lo que es estar equivocada.
Teniendo el Paraíso delante de mis ojos
me dejé enceguecer con luces traicioneras
incapaces de asumir
la derrota de perder.
Y confundiendo besos equívocos
me alejé del camino
que a tus brazos me llevaba,
destruyendo, así, cada sueño que tenía.
Perdí todos aquellos amaneceres
que entre copas compartimos,
tantas risas, alegría,
toda caricia encontrada.
Sin dudarlo dijiste que no te quería,
ocultándote, cruelmente, el amor que te tenía.
Pero no te culpo, no.
Soy yo la que no supo demostrarte
cuando el presente pesa más
que cualquier sombra del pasado.
El tiempo no vuelve para atrás,
las heridas no se borran con sólo pestañar
y los errores se pagan con dolor.
Pero los besos seguirán ardiendo
cada vez que alguna lágrima se asome,
y los momentos que nos recuerdan juntos
vivirán siempre que los dejemos volar.
Vas a borrarme de tu vida
y no voy a interferir en tu decisión.
Mi tristeza la volcaré
en cada palabra que te escriba,
en cada llanto que te pertenezca,
en cada sueño que te busque.
Mi debilidad supo ser más fuerte
que mis ganar de seguir.
¿Cómo podré perdonarme
haberte dejado ir de esa forma?
Hay cosas que deben morir.
Y otras que no.
"algo va a quedar adentro tuyo siempre, algo que yo te dejé alguna vez"