
Todo se apaga entre los dos.
Las risas se esfuman casi sin permiso;
los besos se atreven a cambiar de significado;
nuestros sueños llaman a otras puertas;
los errores, pasados, presentes, confunden y desgastan el amor con tristeza y desconsuelo.
Y nosotros, simplemente, no sabemos qué hacer.
La impotencia y las diferencias nos invaden, nos derriban.
Y pensar que nunca fui tan de nadie como soy tuya ahora...
y sentir que eso no te alcanza.