A veces me invade el instinto asesino, y el deseo de que no exista semejante primavera es tan poderoso que las lágrimas no logran mantenerse en su escondite. Y busco razones y motivos que intenten conciliarme con la persona que veo frente al espejo, pero me resulta imposible creer lo que los hechos se encargan de desmentir constantemente. Entonces acudo a la indiferencia y arrogancia, tratando de que mi orgullo halle una justificación valedera que me permita quererme un poco más. Pero de repente los recuerdos de aquel febrero interrumpen bruscamente mis rincones para torturarme con imágenes de tu felicidad en sus brazos, de tus ganas de empezar con ella. Y es así como todo se derrumba nuevamente, como mis sueños se caen a pedazos. Sin embargo, no puedo negar que es normal lo que te ocurrió y ocurre todavía. Qué bien te queda la compañía color roja! Es evidente que tus ojos no brillarán nunca a mi lado como lo hicieron aquella madrugada de verano, y jamás sentirás conmigo el placer que causa su belleza. Y así me doy cuenta cuántos errores se pueden cometer por amor; cómo soy capaz de conformarme con tal de tenerte junto a mí, aún sabiendo la verdad, conociendo de tu propia boca tus ansias de estar con ella. Y siempre termino pensando que, así como a vos su acompañamiento es lo que mejor te sienta, la soledad será la encargada perfecta para sacarme adelante.
Tengo una cuenta pendiente...
Y sólo podré saldarla cuando logre dejarte ir, aceptando que tú lo has hecho hace tiempo.
I know you love one person so
Why don´t you love two, love?