sábado, marzo 30, 2013

Causas

 


Quizás sea porque empieza un nuevo abril,
porque se aproxima el invierno,
porque junio está cada vez más cerca
y la responsabilidad y la presión por terminar
cada día están más latentes.

Quizás porque tu mejor amiga,
tu melly desde los 5 años,
la hermana que elegiste,
se casa en octubre,
y serás la testigo de semejante acontecimiento.

Tal vez porque algunas distancias aumentan,
mientras que nuevas amistades
invaden los rincones más profundos del cariño.
Y sin embargo, faltan esos llamados
que solías compartir durante horas y horas.

Quizás sea, también, porque es inevitable comprender
el peso de los años en los seres queridos,
y temer las consecuencias que ello trae aparejado.

Puede que esté relacionado con los aires de soledad
que acechan de vez en cuando,
o con esos recuerdos que marcaron tu vida
para bien, para mal,
para no olvidar.

Tal vez las dudas, los miedos,
el pasado, el futuro
y el hoy
sean cómplices de este sentimiento
que revive cada tanto.

Quizás sea la intensa lucha entre el amor y el desamor
que pelean por saber cuál de los dos
será el mas fuerte cuando la hora se acerque.

Tal vez sean sus ojos lejanos,
dubitativos, asustados, desganados,
los que te quiten el sueño
y destruyan las ilusiones de un mañana a su lado.

Tal vez extrañar tanto
profundice la tristeza rutinaria de la vida.

Quizás la cobardía que impide que grites
"¡Basta, quiero mi vida, a mi manera, como yo decido!"
sea la causa de tanto estrés.

Tal vez, el imaginarte una vida sin él,
sin sus besos, sus caricias,
su boca, su piel,
sea el detonante de un presente
acosado por el dolor.

Quizás sea la terrible sensación de verte al espejo
y no reconocerte,
de buscarte y no hallarte en lado alguno,
de añorar volver a creer en vos y no lograrlo.


Pueden ser todas estas razones,
o sólo algunas de ellas,  
o todas y muchas más,
las que te lleven a preguntarte hoy,

¿cómo puedo ser feliz?