viernes, agosto 18, 2006

.promesa.


Será promesa.

Y se escaparon, los dos juntos, sin saber a dónde estaban huyendo. Pero estaban seguros que si no se apuraban, el tiempo tomaría la delantera en tan sombría carrera y se apoderaría del trofeo soñado por miles de dulces melodías. La carrera contra el olvido, devastadora.
Sí, eran conscientes que escaparse no era la salida correcta, pero las caricias no entienden de penas absurdas en determinadas oportunidades. Esconder era mejor que decir, y arder atraía mñas que extrañar.
Persiguiendo secretos prohíbidos perdidos en callejones plagados de polvo, pero con olor a presente. Cenizas y mariposas muertas. Partecitas de un rompecabezas que jamás armarán. Pedazos de alas blancas (ya casi negras), que antes estaban ansiosas por llegar, caídas en el suelo, advirtiendo sentimientos.
Y ambos buscaban desesperadamente algún descuidado motivop que los llevara a empezar de nuevo el temible viaje de volver.



Será promesa, una promesa de agosto, la que conquistará las estrellas olvidadas sin querer.