lunes, abril 30, 2007

eh.



¿Cómo no imaginarte,

cómo no recordarte

hace apenas dos años?

Cuando eras la princesa

de la boca de fresa,

cuando tenías aún esa forma

de hacerme daño.








Una ilusión vagabunda, peregrina, se pierde y se ahoga en el mar de la desolación. Triste, triste es verla morir.