miércoles, mayo 25, 2011

No despedirnos.




Despedirnos no tiene sentido
cuando tus ojos son protagonistas de mis sueños,
cuando mi cabeza no deja de pensarte.
Despedirnos no serviría de nada
si los días son más lindos cuando te veo,
si la felicidad me invade por completo cuando me besás.
Despedirnos sería inútil
ya que extrañarte es una constante que no quiero que desaparezca
y, aunque tu ausencia fuese real, tu presencia seguiría intacta.
Despedirnos podría ser un error del que me arrepentiría eternamente.
Despedirnos implicaría matar toda esta pasión que lleva tu nombre.
Despedirnos significaría convertir la alegría que descubrí a tu lado en profunda soledad.
Despedirnos conlleva apargar este corazón.

Despedirte sería dejarte ir... sin más.

Y hoy no quiero hablarte de despedidas.

Hoy te invito a disfrutar de nosotros.