lunes, mayo 30, 2011

Simone de Beauvoir, Memorias de una joven formal

"Lo más irresistible en él era su risa: parecía que acababa de caer de improviso sobre un planeta que no era el suyo y del que descubría divertidísimo la gracia prodigiosa. Cuando su risa explotaba, todo me parecía nuevo, sorprendente, delicioso".