No hay mucho para hablar ya. Sin embargo, algún día seguiremos preguntándonos cuál era el perfume más rico. Los pequeños misterios que nos rodean, tantos sentimientos dando vueltas alrededor nuestro, ganas de escribir en esa ventana palabras sin sentido pero indispensables, mensajes que ya no son para mí, ni para vos. Ni el perdón ni el arrepentimiento sirven de nada ante dos seres demasiado orgullosos, parados frente al abismo del olvido, decidiendo qué camino tomar ahora. Pero igual hay recuerdos que no vamos a borrar de nuestras mentes. Y más de una vez sentiremos que la nostalgia y la tristeza nos están haciendo companía, recordándonos ese mundo de cristal, efímero y frágil, que los dos construímos para darnos la posibilidad de soñar por un tiempo. ¿Cómo habría sido contemplar las estrellas mientras el cielo caía sobre nosotros? ¿Cuán distinto hubiesen sido nuestros destinos si esa noche te hubiera abrazado más fuerte? Dudas que nos agobian. Las cosas deben tener un fin. ¿Cómo nos damos cuenta de que ese fin está por llegar? ¿Llegó? ¿Duele?
La vida está llena de misterios. El tuyo se cruzó en mi camino y me atrapó, casi, por completo. Lástima que el miedo no te dejó descubrir el mío.
Míranos aquí diciendonos adiós.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario