sábado, marzo 18, 2006

. De este lado .

Tal vez si pudiera decirte en la cara lo que me pasa entenderías mis actitudes. Y me confunde el echo de tenerte cerca y no tenerte conmigo. Y es tan difícil reprimir las ganas de abrazarte y besarte. Las miradas perdidas impactan en recuerdos olvidados y estallan, logrando devolver a la memoria los maravillosos momentos de fantasía. Ese coqueteo con las demás sin motivo, o sin sentido, que me saca de las casillas. Pero, a la vez, sé que es lo mejor. Nuestro mundo idealizado se perdió cuando en una noche de lluvia torrencial le entregué mi vida. Aunque, en realidad, se había perdido muchos antes, si es que alguna vez lo tuvimos. ¿Cuántas veces me perdería con vos en un manantial de esperanzas? ¿Cuántas otras le haría caso a la razón y dejaría nuestra historia envuelta en papel de recuerdos encantados? Pero quiero que entiendas que, a pesar de todo, tenés en tu poder la posibilidad de sacarme una sonrisa o una lágrima con tal sólo mirarme a los ojos. Y, a veces, duele.
Y te quiero, aún, todavía, en este mundo inventado por error.

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