Que todo el amor y sufrimiento
se transformen en odio y rencor.
Que mi orgullo vuelva a cobrar vida después de tanta muerte
y sea capaz de luchar contra todos los momentos hermosos y sueños incomparables,
tan únicos como irreales.
Que mis palabras encuentren el adiós más sano
y consigan mantenerse en pie cuando te mire a los ojos.
Que se apodere de mi el desconsuelo y recuerde tanto engaño
cuando la casualidad nos ponga a prueba.
Que todo el amor y sufrimiento
se transformen en odio y rencor.
Que ese odio no valga la pena
y el olvido cumpla su función.
Que todo se termine, porque todo se termina.
Que todo se termine...
incluyéndote a vos,
a nosotros.