lunes, septiembre 22, 2008

vuelta.

Te voy a buscar en el mar de recuerdos más hermoso;
voy a imaginarte acurrucado en mis brazos, mientras mis besos cubren cada rincón de tu rostro.
Voy a perderme en aquella ilusión de amanecer a tu lado cada día,
de formar la familia que tanto anhelamos,
de morir juntos.
Voy a dejarme llevar por el perfume que dejaste impregnado en mi ropa y en mi alma,
que me lleva de regreso a esa playa desolada,
donde sólo encontrábamos nuestros ojos mirándonos fijamente el uno al otro
mientras, entre el susurro de las olas y un profundo silencio, descubríamos la inmensidad de la nada, el valor de cada abrazo, la magia de toda caricia tratando de desafiar al dolor y queriendo sanar heridas con sal.
Voy a soñar despierta con tus "buen día, amor", con el deseo acumulado en la pileta, con mi gran maestro de pool y buraco, con un solcito increíble al que le ayudaba a pegar figuritas, con el truco gallo, con la enorme alegría que me provocaron los paseos en el carrito del equipaje...
con tanto pero tanto amor y felicidad acumulados en estos cinco días únicos.
Voy a inmortalizar cada momento de ese viaje tan maravilloso.
Voy a recordarnos así, amándonos con locura,
perdidos en un mar inolvidable.

Te recordaré así...
cuando la realidad te haya arrancado de mí,
cuando el presente nos muestre que la verdad sangra todavía,
cuando el sufrimiento gane la batalla
y nuestro mar sea sólo de lágrimas.